Parque Patagonia en enero: Capillas de Mármol, Cueva de las Manos y estepa sin fin
En enero de 2026 un grupo de Centinela Explora recorrió el sur de la Patagonia entre paisajes que es difícil creer que existen. Una travesía de varios días por la estepa, el lago General Carrera y los sitios arqueológicos más importantes de la región.
El viaje que muchos postergaban
Hay destinos que la gente lleva años queriendo conocer y que siempre quedan para después. La Patagonia profunda — no Bariloche, no El Calafate — suele ser uno de esos. El sur de la provincia de Santa Cruz, el lago General Carrera, los cañadones del río Pinturas. Paisajes que la gente ve en fotos y le cuesta creer que están en Argentina.
La salida de enero de 2026 tuvo ese sabor: varios de los pasajeros llegaron después de años de postergación. Y el viaje respondió.
"Salí de Buenos Aires pensando que iba a ver algo lindo. No esperaba que me iba a costar tanto volver."
Las Capillas de Mármol
Las Capillas de Mármol son el tipo de lugar que uno tarda en creer que es real. Formaciones de mármol blanco y azul esculpidas por el agua durante miles de años, emergiendo del lago General Carrera — uno de los lagos más profundos de América del Sur, de un azul turquesa que varía con la luz y la hora del día.
El acceso es en bote desde Puerto Río Tranquilo, navegando entre las cuevas y arcos de mármol a pocos centímetros del agua. No hay palabras que lo describan bien — y las fotos tampoco alcanzan, aunque el grupo lo intentó.
"Estuve sacando fotos todo el tiempo y en algún momento guardé la cámara. Quería mirarlo con los ojos, no con la pantalla."
Cueva de las Manos
A unas horas al norte, en el cañadón del río Pinturas, la Cueva de las Manos es uno de los sitios arqueológicos más importantes de América del Sur — declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Las pinturas rupestres tienen entre 9.000 y 13.000 años de antigüedad y muestran manos en negativo, figuras de guanacos y formas geométricas en un estado de conservación notable.
El guía explicó las hipótesis sobre su origen — quiénes eran esos grupos humanos, por qué eligieron ese lugar, qué significaban esas imágenes — y el grupo escuchó en un silencio que no había que pedir. Hay sitios que generan respeto solos.
El Parque Nacional Patagonia y la estepa
El Parque Nacional Patagonia, creado en 2014 a partir de la donación de tierras de la Fundación Tompkins Conservation, es uno de los proyectos de conservación más ambiciosos de Argentina. Su objetivo es la restauración del ecosistema de estepa patagónica y la reintroducción de fauna que había desaparecido de la región.
El paisaje es de una apertura que desorienta al principio: la estepa patagónica no tiene el dramatismo inmediato de una montaña nevada o una cascada. Hay que aprender a mirarla. Y cuando eso pasa — cuando el ojo empieza a distinguir los guanacos en la distancia, los ñandúes corriendo entre los arbustos, los cóndores planeando sin mover las alas — la estepa se vuelve hipnótica.
"No me imaginaba que un paisaje tan abierto pudiera tener tanta vida. Cada vez que mirábamos con más atención aparecía algo nuevo: un guanaco, un cóndor, un zorro cruzando lejos."
Una travesía para guardar
La Patagonia profunda no es un viaje de comodidades: los caminos son largos, el viento es constante y las distancias entre un punto y otro pueden sorprender a quien no está habituado a la escala de la región. Pero es exactamente esa escala — esa sensación de estar en un lugar donde la naturaleza no está domesticada — lo que hace que los que fueron quieran volver.